fbpx

Tras la merecida y reparadora etapa de descanso en la que tanto la tripulación como la máquina tuvimos nuestra puesta a punto, hemos largado la etapa de hoy desde Riyadh, la capital del país saudí en dirección sur oeste rumbo a tierras más templadas.

Teníamos previsto rellenar el depósito de gasoil a 10 km de la salida de la etapa cronometrada, por lo que como tenemos un tiempo limitado para recorrer los 130 km de enlace hasta la salida, nos hemos apurado circulando al límite de velocidad para ganar tiempo para repostar.
Al llegar a la ansiada gasolinera, no había gasoil, y es que por estos lares, casi todo se mueve a gasolina y el gasoil tan sólo lo usan los camiones.
Así que hemos empezado la especial preocupados por la autonomía ya que si ya era larga la etapa, 547km, de arena en casi su totalidad, hemos consumido más de la cuenta en el tramo de enlace.

5,4,3,2,1, Go, y las potentes manos de Albert han presionado el acelerador sobre el volante y las 4 ruedas de nuestro Iveco han escarbado el suelo saudí para lanzar el camión hacia adelante.

La etapa ha sido muy rápida, polvorienta y casi en su totalidad sobre piso arenoso.

Al igual que la etapa anterior, ha discurrido sobre valles y llanuras de arena, separados por cordones de dunas, estrechos en su mayoría, que hemos ido cruzando para enlazar el siguiente valle y gas a fondo hasta hasta el siguiente cordón de dunas.

Las dunas han sido, hoy, en su mayoría fáciles de abordar, y Albert las ha franqueado con destreza y habilidad, surfeando la paredes de las dunas con habilidad y ritmo.

Pese a todo esto, hoy le hemos dado una buena estacada a nuestro saldo con el camión pues hemos roto una ballesta y hay algo en el motor, que no acaba de funcionar como es debido lo que ha obligado al de Andorra a lucirse especialmente ya que nos hemos quedado sin par motor a bajo régimen de vueltas, ergo nos nos hemos podido permitir el lujo de titubear un solo instante a riesgo de que el poderoso Iveco se hundiera en la fina y blanda arena.

A 100 km para el final, preocupados por el consumo, y pese a la reticencia Marc y de nuestro piloto, hemos levantado un poco el gas para economizar combustible.

Hemos perdido unos minutos pero hemos asegurado llegar a la meta.
Sin más contartiempos hemos cruzado la arlequinada con un tiempo de 5h42′, lo que da una media de velocidad nada despreciable, contando que hemos tenido una neutralización de 15′ y otra de 20′ entre el cp1 y el cp2, que distaban uno del otro 13 km.

Hoy, tenemos que lamentar la muerte de Paulo Gonçalves, piloto portugués de motos que ha fallecido durante la etapa de hoy. Descanse en Paz.

Gas i xampany!!!
Ferran Marco