Seguro que alguna vez os habéis sorprendido preguntándoos de donde habrá surgido una determinada invención que de repente aparece en el mercado y su porqué. Algunas veces se trata de dispositivos muy complejos, y otras, cosas mucho más sencillas, al menos en apariencia, ya que estás pueden ser las más complicadas de desarrollar con eficiencia.

Este es el caso de Help Flash, que como todas las innovaciones, nació para resolver un problema.

Si sigues leyendo podrás descubrir de la mano de su inventor, Jorge Torre, su historia de análisis, esfuerzo, conocimientos técnicos, y mucho tesón que terminó con la materialización de una luz para salvar vidas. 

Un problema

Aunque en estos momentos podáis encontrar el Help Flash a la venta en múltiples talleres, gasolineras o grandes superficies, lo que igual no sabéis es que la idea original de este innovador sistema de señalización nace como consecuencia de una necesidad profesional relacionada con las luces de emergencia en el ámbito policial, y la seguridad laboral

Su inventor, de profesión Guardia Civil y destinado por aquel entonces en unidades especializadas de investigación, detecta que existen algunos problemas con los convencionales sistemas luminosos móviles utilizados en los vehículos durante las emergencias policiales, lo que en el que en el argot policial se conocen como “pirulos”.

Estas balizas, que en situaciones de emergencia deben ser colocadas en el techo del vehículo policial, no son autónomas y se conectan a la alimentación del vehículo a través del mechero mediante un cable flexible o rizado. Esta característica provoca que durante la conducción a altas velocidades este cable pueda entorpecer la visión del conductor o interferir en el movimiento de sus brazos, además de que le obliga a circular con las ventanillas abiertas con un alto nivel de ruido y vibración que interfiere en las telecomunicaciones de coordinación.

Para escapar de estas situaciones, la mayor parte de los usuarios optaban por colocar el “pirulo” en el lado derecho del vehículo, el menos visible en la circulación, y por consiguiente el más peligroso. Además, por si esto no fuera suficiente, en muchos casos debido a los movimientos del vehículo, o del propio conductor resultaba necesario sujetar la clavija de la baliza al mechero para asegurar que ésta no se desconectase.

Otra situación conflictiva detectada por Jorge Torre se produce en el momento de activación del dispositivo al conectarlo al mechero. En el interior del vehículo la potencia lumínica del mismo provocaba al encenderse una ceguera temporal del usuario justo antes de la salida de urgencia. 

Muy implicado con la seguridad vial y laboral, tras detectar esta situación, Jorge plantea la eliminación del cable de las luces móviles de emergencia e inmediatamente pone a funcionar su faceta más creativa para proponer una alternativa.

Una solución

Motivado para solucionar este grave problema, Jorge comienza con el diseño una nueva baliza luminosa que pueda funcionar de forma autónoma, sin cable, e intuitiva, de manera que su activación no dependa de una clavija o un botón, y que además no pueda activarse dentro del habitáculo para evitar el deslumbramiento temporal. Al mismo tiempo ésta debe resultar eficaz una vez colocada en su lugar natural y más visible, el techo del vehículo. ¿Te suena? Esta es la base del Help Flash…

Habituado a los retos tecnológicos nacidos de la carencia de medios en un cuerpo policial como el de la Guardia Civil, Jorge toma sus conocimientos sobre cuerpos de inducción magnética, fruto de su andadura inventiva, para diseñar la innovación más emblemática de Help Flash, su activación magnética automática, que hoy día identifica a todos los dispositivos de la marca convirtiéndolos en los más intuitivos y seguros del mercado: un conmutador magnético que sólo funciona en determinadas superficies férricas, activando el circuito electrónico sólo cuando es apoyado sobre ellas, y desactivándolo al retirar el equipo. 

Este sensor, unido a la tecnología de iones de Litio y las últimas innovaciones en iluminación led, supusieron el nacimiento de las unidades profesionales luminosas Help Flash, qué si bien supusieron un salto tecnológico en esta clase de instrumentos, no resultaron ser lo suficientemente competitivas.

 

¿Por qué no una luz para todos los conductores?

Sin embargo, esto sólo era el inicio de la carrera de las luces autónomas automáticas Help Flash hacia su finalidad más importante, la de salvar la vida de centenares de miles de personas en las carreteras

Torre, gran conocedor de la grave problemática asociada a la señalización de las paradas por avería o accidente, es plenamente consciente del potencial de este innovador equipo para mejorar la seguridad vial, pero tiene ante sí un reto más complicado, convertir sus intuitivas luces en verdaderos instrumentos de señalización en situaciones críticas, y lograr además que la sociedad reconozca este nuevo sistema como una alternativa a los actuales e ineficientes triángulos de señalización, que obligan al conductor a exponerse al peligro del tráfico en una situación de emergencia en la carretera y que cada año provocan decenas de muertes y centenares de heridos en las carreteras españolas

El nuevo reto se preveía más importante y complicado técnicamente que en el caso de las luces policiales, ya que el nuevo dispositivo no sería únicamente una herramienta de trabajo para el día a día, sino que habría que dotarla de unas características muy especiales para garantizar su eficacia durante su vida útil, con unos costes de fabricación que redundaran en un bajo precio para el ciudadano.  

Además del automatismo que garantizaba su uso intuitivo en situaciones de estrés, tendría que incluir características acordes a las necesidades de los usuarios: peso y dimensiones reducidas, que permitiesen su manejo con una sola mano y su adecuando almacenamiento para reducir el peligro en caso de accidente. Alimentación con una sencilla pila comercial, al alcance de cualquier conductor, pero que además garantizase su funcionamiento en cualquier momento tras un largo período de inactividad, dado que sería un equipo qué en algunos casos, sólo se usaría una o dos veces en su toda vida útil. Materiales de gran calidad, que soportasen condiciones climatológicas adversas y no se deteriorasen con el paso del tiempo.

 

2016, una fecha clave 

Después de numerosos ensayos, con la colaboración del CTAG y con el apoyo de su socio Jorge Costas, compañero en la Guardia Civil y socio en este proyecto, en 2016 nace Help Flash Una Luz Para Salvar Vidas, el primer equipo del mundo pensado para ofrecer a todos los conductores la seguridad necesaria en los momentos más difíciles. Una señal luminosa referencia, pensada y diseñada ex profeso para mejorar la seguridad vial y para funcionar adecuadamente en cualquier condición. 

Así, aunque después de más de cinco años de andadura, en la actualidad, puedan encontrarse productos similares en el mercado, estamos seguros qué ninguno de ellos lleva impreso como Help Flash, el espíritu de protección, responsabilidad y seguridad que le debemos a su creador.

 

Help flash es la única señal pensada para que el conductor la use sin pensar.

 

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