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No cabe duda que tras el confinamiento la movilidad no será igual, el debate está en la profundidad de los cambios o si serán temporales o vendrán para quedarse.

Estos cambios serán consecuencia de la variación de hábitos y prioridades en 3 aspectos: modalidad de trabajo, medio de transporte y ubicación de la vivienda.

Modalidad de trabajo

En estos momentos los empleados de la mayor parte de las grandes empresas se encuentran teletrabajando (81%) pero ¿qué pasará tras el desconfinamiento? Estudios de firmas de análisis como Gartner indican que está cifra caerá hasta el 40%, no obstante seguirá siendo un valor muy superior al que estábamos acostumbrados antes de la pandemia.

¿Cómo afectará esto a la movilidad? Está claro que minimizará el volumen de transporte al centro de trabajo e incluso ampliará las opciones de residencia, valorando soluciones habitacionales fuera del núcleo urbano.

Haremos menos desplazamientos a nuestros centros de trabajo

Medio de transporte

Un aspecto negativo de esta pandemia para el medio ambiente y para nuestros bolsillos será que, al menos en las etapas iniciales, los medios de transporte públicos y grupales sufrirán una recesión por miedo al contagio.

Debido a las restricciones de aforo y otras medidas de seguridad, el transporte público tan sólo podrá absorber un 30% de los usuarios que transportaba antes de la epidemia.

Dadas estas circunstancias las personas deberemos optar, en muchos casos, por medios de transporte individuales. Apoyando esta teoría está Ipsos y su encuesta en el mercado Chino “antes del coronavirus sólo el 34% de la población encuestada en China se decantaba por el uso del coche privado. Sin embargo, la pandemia ha hecho que este número se eleve hasta el 66%. De este modo, el uso del transporte público pasa de ser la primera opción para los encuestados con un 56%, a únicamente el 24%”.

Dentro del transporte individual algunos especialistas apuestan por un gran crecimiento de los vehículos de dos ruedas (motocicletas, ciclomotores, bicicletas y patinetes). Constituyendo un nuevo reto para las ciudades, que deberán adaptar sus espacios para lograr una convivencia segura entre el coche y estos nuevos medios de transporte.

Utilizaremos más el vehículo privado

Ubicación y tipo de vivienda

En esta epidemia se ha visto que, como es lógico, los lugares con alta densidad de población han registrado tasas de contagio superiores, que la contaminación puede ser una causa de aumento de la mortalidad en caso de enfermar y que en situaciones de confinamiento o limitación de la vida social y las opciones de ocio fuera del domicilio es más “cómodo y apetecible” estar en una casa grande con terraza o jardín que en un piso pequeño.

Esta circunstancia, como ya apoyan con cifras algunos portales inmobiliarios, está provocando un mayor interés en propiedades más grandes y con terraza o jardín aunque esto suponga alejarnos de los núcleos urbanos.

 

Nuestros desplazamientos serán más largos

Resumen

Esta circunstancia excepcional que estamos viviendo va a cambiar nuestras prioridades y nuestra forma de trabajar lo que supondrá menos desplazamientos, trayectos más largos y un aumento del uso del vehículo privado.